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Rendimiento, salud del suelo y economía circular

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Rendimiento, salud del suelo y economía circular

Fertilización de cultivos con efluentes ganaderos. ¿Cómo incorporarlos?

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Eugenia Magnelli

Publicado en Agosto 2025

Transformando un problema en una oportunidad

En los últimos años se observa una tendencia de intensificación de los sistemas de producción bovina y porcina a nivel nacional. Estos esquemas productivos generan gran cantidad de residuos o “efluentes” sólidos (materia fecal, restos de alimentos, barro) y líquidos (orina, agua de lluvia y/o lavado de las instalaciones, restos de leche y soluciones de limpieza del equipamiento de ordeño), los cuales deben ser gestionados adecuadamente para reducir el impacto ambiental.

Por otro lado, la intensificación de estos sistemas conlleva a incrementar la producción de forraje y granos, que son la principal fuente de alimento de los animales, lo que implica mayor extracción de nutrientes del suelo que deben ser restituidos al sistema para asegurar su sustentabilidad. En la actualidad, la aplicación de fertilizantes químicos al suelo constituye la principal vía de aporte de los nutrientes necesarios para producir elevadas cantidades de biomasa.

Varios estudios internacionales demostraron que los efluentes de tambo y granjas porcinas contienen una significativa cantidad de nutrientes esenciales para las plantas, con lo cual, los convierte en un excelente recurso para incrementar la productividad y calidad nutricional de los cultivos, contribuyendo de esa forma a mantener una producción más sostenible y lograr una economía circular. A nivel nacional, distintas investigaciones refuerzan el efecto positivo de los residuos sobre el suelo y el rendimiento de los cultivos.

La incorporación de efluentes ganaderos en la cadena productiva, para fertilizar los cultivos que luego alimentarán nuevamente los animales, va en línea con la economía circular. En esta nota te contamos los principales efectos de su uso sobre el suelo y la producción, además, compartimos recomendaciones prácticas para la gestión y aprovechamiento de purines vacunos y porcinos.

Efecto de los fluentes de tambo sobre el suelo y rendimiento de cultivos

Uso de barrido de corrales

Nicolier y colaboradores (2021), evaluaron el uso de barrido de corrales (BC) de tambo provenientes de excretas (sólidas y líquidas) y restos de comida, y su impacto residual en las propiedades químicas del suelo y productividad de maíz.

El ensayo se realizó durante 5 años consecutivos (2015-2019) en un suelo Argiudol típico serie Los Cardos, cercano a la localidad de El Trébol (centro de la provincia de Santa Fe). Diferentes dosis (tratamientos) de BC se aplicaron en la superficie del suelo, mediante un carro estercolero esparcidor de sólidos, para cubrir el 50% (T1), 100% (T2) y 150% (T3) del nitrógeno requerido por los cultivos. El tratamiento control (T0) correspondió al N disponible en el suelo en cada momento sin incorporación de fertilizante.

Luego de los 5 años se suspendió la aplicación de BC. Transcurridos 2 años sin aplicación de BC, se procedió a colectar muestras (0-20cm) para verificar la evolución de los nutrientes en el suelo. Además, se evaluó el rendimiento de maíz (marzo 2021).

Los resultados muestran el notable incremento del contenido de nutrientes en el suelo en función de las dosis de BC (Tabla 1). También se verifican diferencias en pH, CE y Na+, pero en ningún caso, los valores alcanzan límites críticos limitantes para la producción ni indican degradación de suelo. Todos los tratamientos demostraron incrementos en el rendimiento del cultivo (Tabla 2) entre un 7 a 19%, respecto de T0.

Las diferencias en las propiedades químicas del suelo y el rendimiento del maíz se mantienen aún después de 2 años de suspender la aplicación. Esto demuestra la elevada residualidad tanto de la materia orgánica como de los nutrientes que fueron incorporados con el BC durante los años de aplicación.

Tabla 1. Características químicas del suelo luego de 2 años de suspender la aplicación de barrido de corrales

placeholder imageCE: conductividad eléctrica, P disp: fósforo disponible, MO: materia orgánica, Inter.: cationes de intercambio
CE: conductividad eléctrica, P disp: fósforo disponible, MO: materia orgánica, Inter.: cationes de intercambio
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Tabla 2. Rendimiento del cultivo de Maíz 2021


Aplicación de efluentes crudos

Por su parte, Silvia Imhoff y col. (2014), realizaron un estudio en la cuenca lechera del centro de la provincia de Santa Fe para evaluar las consecuencias de la aplicación de efluentes (líquidos o semi- líquidos) crudos de tambo, es decir, distribuidos directamente en el campo sin recibir ningún tipo de tratamiento. Los objetivos del trabajo se centraron en determinar el efecto de la aplicación de los efluentes sobre la producción de los cultivos, y evaluar el uso de efluentes de tambo como una alternativa promisoria para mejorar la calidad del suelo.

El estudio se llevó adelante en un lote que se encontraba con raigrás anual (Lolium multiflorum), el cual fue desecado previamente a la aplicación de efluentes. Se escogió una zona homogénea y se establecieron parcelas de 20 m de largo por 4 m de ancho siguiendo un diseño de bloques al azar con tres repeticiones, donde se realizaron cuatro tratamientos (dosis de efluente):

  1. 0 m3 ha-1 (T0),
  2. 60 m3 ha-1 (T1),
  3. 120 m3 ha-1 (T2)
  4. 180 m3 ha-1 (T3)

La aplicación del efluente líquido se realizó con una estercolera y a los 3 días se implantó sorgo doble propósito (Sorgum bicolor) con sistema de siembra directa. Las precipitaciones durante el ciclo del cultivo totalizaron 521 mm.

Durante la aplicación del efluente se obtuvieron muestras para determinar en laboratorio: contenido de sólidos totales (MS), cenizas (Cz), nitrógeno total (Nt), fósforo (P) por espectrofotometría, calcio (Ca), magnesio (Mg), sodio (Na) y potasio (K) por absorción atómica. Los resultados se observan en el Tabla 3.

Tabla 3. Composición química del efluente de tambo

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Muestras compuestas de suelo se colectaron en dos profundidades (0-5 cm y 5-20 cm) en todas las repeticiones, una semana después de la siembra del cultivo de sorgo. Las mismas se enviaron a laboratorio para cuantificar: pH, conductividad eléctrica (CE), nitrógeno total (Nt), materia orgánica (MO), fósforo disponible (P), azufre (S), potasio (K), calcio (Ca), magnesio (Mg) y capacidad de intercambio catiónico (CIC).

El cultivo de sorgo se cortó 118 días después de la siembra, en estado de grano pastoso. En cada repetición se extrajeron dos submuestras de plantas de 1 m2 cada una, que se pesaron individualmente y luego los valores se promediaron por repetición. Todas las muestras se secaron en estufa a 60 ºC hasta peso constante para determinar peso seco y porcentaje de materia seca (%MS).

Posteriormente se extrajo una alícuota de cada muestra, la que fue triturada y utilizada para determinar el contenido de P, K, Ca y Na por colorimetría y espectrofotometría y nitrógeno total (Nt) por el método kjeldahl.

A partir de los datos analíticos del efluente y las dosis aplicadas se calcularon las cantidades de nutrientes aplicadas al suelo en cada tratamiento (Tabla 4).

Tabla 4: Cantidad de materia seca (MS) y nutrientes aportados por el efluente de tambo.


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Las cantidades de nutrientes aportadas, aún en T1 (60 m3 ha-1), fueron importantes, especialmente en el contenido se MS, Ca, Mg, Na y K. Las cantidades de N y P aportadas en T3 equivalen a 378 kg ha-1 de urea y a 73 kg ha-1 de fosfato diamónico, superando los valores que la mayoría de los productores aplica en la forma de fertilizantes inorgánicos. Estos aportes permitieron obtener las producciones de sorgo que se presentan en la Figura 1.

Figura 1. Cantidad de materia seca de sorgo producida para cada dosis de efluente aplicada.


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Los rendimientos estimados de grano seco fueron 5563, 5821, 6643 y 7028 kg ha-1 para T0, T1, T2 y T3 respectivamente. Hubo diferencias significativas (p<0,05) entre T0 y T3, lográndose un incremento en la producción de materia seca de sorgo de 26%. Con la dosis T1 se obtuvo un 5% de incremento y con T2 un 20%. Los resultados muestran que inicialmente se produjo un incremento a tasa creciente hasta las dosis T2, continuando luego a tasa decreciente, probablemente limitado por el aporte insuficiente de P, correspondiéndose con la Ley de los rendimientos decrecientes.

El Tabla 5 muestra la cantidad de nutrientes exportados del sistema en la forma de grano. Se observa que en T3 se exportaron 24 kg ha-1 de P, mientras que la cantidad aportada por el efluente (Tabla 4) fue 15 kg ha-1. La diferencia (9 kg ha-1 de P = 45 kg ha-1 fosfato diamónico) debió ser suplida por el suelo, por medio de la mineralización de la MO y a través del P disponible en la solución del suelo.

Tabla 5: Cantidad de nutrientes exportados del sistema en función del rendimiento obtenido y el contenido de nutrientes medidos en las plantas.


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La cantidad de N aportada por el efluente fue suficiente para cubrir la demanda del cultivo, no produciéndose excedentes importantes que pudieran ser lixiviados y contribuyeran a contaminar la napa. Un aspecto importante a destacar es el elevado aporte de Ca, Mg, K y Na en relación a las cantidades extraídas por el cultivo, especialmente en los primeros centímetros, lo que influyó directamente en los tenores de nutrientes en el suelo.

Los valores de las propiedades químicas del suelo se presentan en la Tabla 6. Hubo diferencias significativas entre tratamientos (p<0,05) sólo en la profundidad 0-5 cm para todas las variables con excepción de pH, Mg, Na y CIC. Entre profundidades las diferencias fueron altamente significativas (p<0.0001), denotando el efecto de la aplicación del efluente asociado al efecto “siembra directa”. Este sistema genera acumulación de rastrojos en la superficie, lo que induce un aumento en el contenido de materia orgánica y nutrientes en los primeros centímetros del suelo, con una disminución gradual en profundidad.

Tabla 6. Propiedades químicas del suelo para los diferentes tratamientos, en dos profundidades (0-5 cm y 5-20 cm).


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El rango del contenido de MO fue elevado para todos los tratamientos de 0-5 cm, mientras que de 5-20 cm los valores fueron adecuados. Esto es notable también para el S, ya que en T1 superó el nivel considerado adecuado (20 ppm) para la mayoría de los cultivos. En el caso de los cationes Ca y Mg la variación producida por el efluente es un aspecto muy positivo.

El estudio reveló aumentos importantes en el tenor de K, por lo que su porcentaje en la CIC supera el valor considerado adecuado (8%), pudiendo generar problemas de antagonismo en la disponibilidad de otros nutrientes. Por otro lado, el incremento de Na, que se correlaciona con el incremento en la conductividad eléctrica (CE), es un aspecto negativo debido a las características altamente dispersivas de este catión sobre el suelo, que induce su rápida desagregación, ocasionando disminución de la tasa de infiltración y de la conductividad del agua en el suelo. Consecuentemente, afecta negativamente el rendimiento de los cultivos y potencia los riesgos de encharcamiento en zonas planas o erosión hídrica en áreas con pendiente. Por lo tanto, es de suma importancia monitorear estos parámetros a través del tiempo cuando se generaliza la práctica de aplicación de efluentes.



Purines porcinos estabilizados en lagunas anaeróbicas

Pasando a los sistemas de producción de cerdos, distintos investigadores nacionales coinciden sobre la respuesta positiva de la fertilización con efluentes líquidos y sólidos, con incrementos productivos que rondan el 10 y 25% en maíz, por ejemplo.

Recientemente, Vanesa Pegoraro y col. (2025) presentaron un estudio que evaluó los efectos de la aplicación de efluente porcino estabilizado en lagunas anaeróbicas sobre las propiedades del suelo. Para ello, en 14 granjas porcinas ubicadas en Córdoba (primera provincia en regular el uso agronómico de los residuos pecuarios mediante la Resolución N°29/2017 “Gestión y Aplicación Agronómica de Residuos Pecuarios”), se recolectaron muestras de efluente crudo y estabilizados en lagunas anaeróbicas para determinar variables físicas, químicas y microbiológicas. Además, se recogieron muestras de suelo con y sin aplicación de efluente a diferentes profundidades. Se determinaron indicadores microbiológicos patógenos en la profundidad de 0-10 cm, mientras que indicadores químicos en las profundidades de 0-20 y 20-60 cm.

Los resultados indican que las lagunas anaeróbicas redujeron los sólidos totales, volátiles y la Demanda Química de Oxígeno (DQO) y, en menor medida, N y P. En contraste, los niveles de Na, K, Cu, pH y alcalinidad aumentaron significativamente (p<0.05). En cuanto a los microorganismos, se observaron reducciones en coliformes termotolerantes (31%), E. coli (29%), Salmonella spp. (58%) y estreptococos fecales (24%).

Al evaluar la calidad de los suelos agrícolas con aplicación de efluente porcino, se detectaron aumentos en N orgánico, N mineral, P extraíble, K, Zn y Cu, nutrientes esenciales para el crecimiento de los cultivos. Sin embargo, se observó un incremento en la CE y Na, lo que podría atribuirse al contenido salino en la dieta de los cerdos y/o a la presencia de sales en el agua subterránea utilizada para lavar las instalaciones de confinamiento.

En relación con los parámetros microbiológicos, no se detectaron Escherichia coli ni Salmonella spp. No obstante, se observó un aumento del 27 y 37% en coliformes totales y estreptococos fecales, respectivamente, en suelos con aplicación de efluente porcino en comparación con los suelos de control.


Lagunas anaeróbicas vs. efluente crudo
  1. < sólidos totales, volátiles, DQO, N y P.
  2. > Na, K, Cu, pH y alcalinidad.
  3. Reducción de microorganismos y patógenos.


Suelos agrícolas con efluentes vs. control
  1. Aumento de nutrientes esenciales para el crecimiento de los cultivos.
  2. Incremento de la CE y Na, lo que podría atribuirse al contenido de sales de la dieta de los cerdos y/o a la presencia de sales en el agua de lavado de las instalaciones.
  3. No se detectaron E. coli ni Salmonella spp.
  4. Se observó un aumento en coliformes totales y estreptococos fecales en suelos con aplicación de efluente porcino.


Los resultados indican que los efluentes pecuarios son una valiosa fuente de nutrientes (principalmente nitrógeno, fósforo y potasio) y materia orgánica para los cultivos, pudiendo sustituir parcial o totalmente la fertilización mineral, y logrando incrementar la fertilidad de los suelos. Sin embargo, también puede contener microorganismos patógenos para humanos y/o animales y acumular metales potencialmente tóxicos. Por ello, es crucial estabilizarlo antes de su uso y gestionarlo adecuadamente para minimizar los impactos en la cadena alimentaria y el ambiente.

placeholder imageEfluente crudo. Gentileza V. Pegoraro
Efluente crudo. Gentileza V. Pegoraro

Agradecimientos:

Agradecemos a Silvia Imhoff y a Vanesa Pegoraro por sus valiosos aportes en esta nota.

Fuentes:

  1. IMHOFF, S.; GHIBERTO, P.; CARRIZO, M.E.; CHARLÓN, V.; ZEN, O.; GAMBAURO, S. 2014. Uso alternativo de efluentes de tambo para disminuir el impacto ambiental.
  2. NICOLIER, J.G; SIMONUTTI, M; IMHOFF, S. 2021. Barrido de corrales: Efecto residual en el suelo y rendimiento de maíz. XI Congreso sobre Uso y Manejo del Suelo (UMS 2021) ¿Cómo dejamos el suelo a las próximas generaciones? Asociación Argentina de la Ciencia del Suelo. Bahía Blanca- Argentina, 1 a 3 de diciembre de 2021. Pp 91.
  3. PEGORARO, V.; SOSA N.; MATHIER D.; BRAGACHINI M.; VÉLEZ G.; LORENZON C.; CONDE MB.; MAZZINI P.; MIRALLES S.; CREMA N.; POLIOTTI V.; GONZALES E.; ROCHA L.; CUELLO P.; INGA M.; AVENDAÑO M.; MERINO B.; DEL BO C.; GÓMEZ S.; CHAGRA Y.; PACHARONI F.; FERRARI J.; CASTRO P.; LENARDUZZI V.; LÓPEZ E.; ARCHILLA MV.; MERLO C. Y VÁZQUEZ C. 2025. Beneficios y desafíos agronómicos del uso de purines porcinos estabilizados en lagunas anaeróbicas (Córdoba, Argentina). Simposio Fertilidad 2025. En: https://fertilizar.org.ar/publicaciones_y_eventos/simposio-fertilidad-2025/
  4. PEGORARO, V. 2022. Gestión de efluentes porcinos: hacia una economía circular. PorciNews LATAM. Pág. 36 a 44. En: https://issuu.com/grupoagrinews/docs/porcinews_1rtrim2022?fr=sNTlhOTQ4MjQ5NDA
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