
Salud de Suelos
Perfiles cargados, pero el rendimiento no está asegurado
Los perfiles hídricos del suelo en la Región Pampeana representan niveles de humedad superiores a los habituales para la época.
Marcelo Cantarero
FCA-UNC
Sergio Fernando Luque
FCA - UNC
Pablo Abbate
Investigador - IPTA
Published on June 2026
Al momento de escribir este artículo, los perfiles hídricos del suelo en gran parte de la Región Pampeana (RP) presentan niveles de humedad notablemente superiores a los habituales para esta época. A esto se suma la proyección del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) que estima una alta probabilidad de desarrollo del fenómeno El Niño durante el invierno y la primavera 2026, lo que incrementa la probabilidad de precipitaciones por encima de lo normal en gran parte de la región triguera.
El objetivo de este trabajo es analizar la situación hídrica actual de la Región Pampeana y evaluar cómo la nutrición y la protección sanitaria determinarán cuánto del potencial productivo podrá capturarse en un contexto de márgenes ajustados. Para el análisis, se tomaron las localidades de Manfredi y Marcos Juárez como referencia de la RP norte, y las de Miramar y Balcarce como referencia de la RP sur.
Agua a la siembra
La Figura 1 compara la humedad del suelo en el primer metro de profundidad (mm de agua total) en la primera semana de junio para dos campañas contrastantes: 2022 (año Niña, con severa limitación hídrica inicial en Córdoba y norte de Buenos Aires) y 2026 (con niveles hídricos que alcanzan o superan los 200-250 mm).

La importancia del agua a la siembra difiere entre el norte y el sur de la RP. Se estima que, al iniciar la siembra, la probabilidad de tener el suelo recargado ronda el 30-40 % en la RP norte y el 40-60 % en la RP sur. En ambas zonas la siembra suele comenzar sin recarga completa. Sin embargo, hacia fines de agosto el suelo se recarga en el 90-100 % de los años en la RP sur y solo en el 40-60 % en la RP norte. Por lo tanto, el agua a la siembra en la RP norte es un predictor mucho más confiable del rendimiento que en el sur.
Como correlato, en la RP norte son frecuentes las asociaciones entre rendimiento y agua inicial o lluvias de barbecho, con incrementos de 5 a 12 kg/ha por mm acumulado (Figura 2), mientras que en la RP sur no resultan significativas.

Lluvias durante el ciclo del cultivo y Niño-Oscilación del Sur
Aunque la abundante disponibilidad hídrica suele ser favorable para el cultivo, los años de mayor rendimiento no siempre coinciden con los de mayores precipitaciones. En la Tabla 1 se observa que las lluvias durante el ciclo con las que se alcanzó el récord de rendimiento no estuvieron asociadas a los años de mayores precipitaciones acumuladas. Esto indica que la distribución de las lluvias y otros factores pueden ser tan importantes como la disponibilidad total de agua.
Asimismo, solo Manfredi presenta una asociación relevante entre rendimiento y precipitaciones, mientras que la asociación con el ENSO es baja en todas las localidades. Tampoco hubo una buena asociación entre precipitaciones y el ENSO, por lo que un año "Niño" no constituye por sí solo un indicador relevante para trigo.
Por otra parte, las eficiencias de uso del agua oscilaron entre 15 y 22 kg/ha/mm, valores orientativos del potencial alcanzable.

Fertilización nitrogenada
Muestreos propios realizados en mayo, en lotes de la región central de Córdoba, indicaron valores de agua útil (profundidad hasta 2 m) que oscilan entre 220 y 250 mm (70-80 % de la capacidad de retención máxima en suelos franco-limosos). Esta situación es casi inédita en el norte, donde el trigo es más dependiente de la reserva inicial por la escasez de lluvias invernales.
Sin embargo, los altos costos del nitrógeno incentivan la reducción de dosis. Desde un punto de vista económico, la dosis óptima es aquella en la que se iguale el ingreso marginal (dado por el precio del grano) con el costo marginal (dado por el precio del fertilizante). En consecuencia, la dosis óptima actual se ubica por debajo de la de campañas anteriores. La paradoja de esta campaña es que, con perfiles llenos, la probabilidad de obtener altas respuestas económicas a la fertilización es máxima si la disponibilidad de nutrientes acompaña.
Datos experimentales de la campaña 2022 en Córdoba, bajo condiciones iniciales de agua útil similares (220 mm en el perfil) y solo 120 mm de lluvia en el ciclo, confirman incrementos significativos de rendimiento a medida que aumenta el nitrógeno (Tabla 2). La eficiencia agronómica del nitrógeno alcanzó 11 kg de grano por kg de N aplicado, suficiente para justificar la inversión en urea con los precios actuales.

Protección sanitaria
El pronóstico de un evento Niño fuerte para el invierno-primavera anticipa humedad relativa elevada y temperaturas moderadas, escenario ideal para varias enfermedades. Esto obliga a intensificar el monitoreo desde etapas tempranas, prestando especial atención a los siguientes complejos: .mancha amarilla (Drechslera tritici-repentis), con rastrojos húmedos la presión de inóculo inicial será alta, por lo cual el tratamiento de semillas es crítico; roya amarilla (Puccinia striiformis f. sp. tritici) y roya anaranjada (Puccinia triticina), las condiciones de elevada humedad favorecen la aparición temprana de pústulas y aceleran su dispersión. También deberán monitorearse enfermedades de difícil control, como la fusariosis de la espiga (Fusarium graminearum) y las bacteriosis, especialmente durante los períodos críticos del cultivo.
La elección de cultivares con buen perfil sanitario reduce costos de fungicidas. La protección del follaje es el complemento indispensable de la inversión nutricional: la relación entre ambos factores no es aditiva sino sinérgica, el beneficio del conjunto supera la suma de las partes.
En conclusión, la campaña triguera 2026-27 ofrece una oportunidad productiva excepcional. Sin embargo, decidir "hay agua, siembro trigo" sin diagnóstico hídrico, análisis de fertilidad y plan sanitario es la forma más directa de desperdiciar el potencial de nuestros suelos y comprometer la rentabilidad cuando los márgenes son ajustados.
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Editorial
Manejo de Cultivos