
Girasol
Girasol: Las claves para monitorear Cancro del tallo prueba
Con paquetes tecnológicos, el monitoreo y el nuevo sistema de alerta temprana serán claves para hacerle frente.
Eugenia Magnelli
Ing. Agrónoma
Published on August 2025
Debido al Cancro del tallo y del capítulo se pierde entre un 10 y 70% de rendimiento de girasol y, en casos severos, la pérdida de plantas es total. Con paquetes tecnológicos acotados para hacerle frente, la identificación en el lote mediante el monitoreo y el uso del nuevo sistema de alerta temprana es clave para anticipar el manejo y mejorar los resultados de cosecha.
El Cancro del tallo de girasol (CTG) es una enfermedad con gran potencial de daño, afectando hojas, tallos y hasta los capítulos (Podredumbre seca del capítulo). Reportes internacionales revelan mermas de rendimiento que van del 10 al 70% y, en casos más severos, la pérdida de plantas es total. Es causada por el complejo Diaporthe helianthi y Phomopsis helianthi (fase asexual de Diaporthe helianthi). En Argentina fue observada en 1994 en la zona centro-norte de la provincia de Buenos Aires y en Entre Ríos; posteriormente, en 2016, fue detectada en el sur y oeste de la provincia de Buenos Aires y en la provincia de La Pampa.
Es importante aclarar que actualmente no se cuenta con fungicidas que sean contundentes para el control de la enfermedad y los materiales disponibles son tolerantes a Phomopsis. Por lo tanto, es clave combinar distintas estrategias o manejo integrado para disminuir la incidencia o avance del problema.


Conocer la enfermedad, el primer paso para el manejo
Los síntomas de la enfermedad comienzan con pequeñas manchas marrones con márgenes cloróticos en el borde de las hojas más viejas durante la etapa reproductiva temprana. Las manchas toman forma triangular o de “V” con el vértice hacia la base del pecíolo y, a medida que avanza la enfermedad, el borde de la hoja se retuerce hacia arriba y el tejido termina necrosando completamente. Una vez que la infección del agente causal del CTG llega al punto de inserción del pecíolo de la hoja con síntomas, se generan cancros de tamaño variable, de color castaño claro a oscuro (Imagen 2). Una vez que se produce el cancro, el tallo pierde turgencia en los tejidos, se ablanda y provoca la rotura y/o quebrado del mismo (Imagen 3), reduciendo el número de plantas, capítulos y granos por m2, y ende el rendimiento kg ha-1.
En etapas posteriores a R1, el hongo causante del CGT puede infectar el capítulo (Imagen 4), causando la Podredumbre seca del capítulo, ocasionando necrosis en forma de triángulo y afectar los granos (aquenios). Estos daños reducen el peso de los granos cosechados y mermas en el porcentaje de aceite hasta un 15%.
El inóculo inicial de la enfermedad se encuentra en el rastrojo, concretamente son esporas contenidas en cuerpos fructíferos del hongo en cuestión. Las esporas llegan a la planta de girasol por corrientes de aire, infectando las hojas y tallos, siendo el estado de estrella la etapa más sensible para la planta. Si la liberación de esporas se da más tarde, las infecciones se presentan principalmente en capítulos. Es importante considerar que la liberación de esporas no implica necesariamente que se produzca el Cancro del tallo en girasol o Podredumbre seca del capítulo, se tienen que dar condiciones predisponentes para la infección. El ciclo patológico de Diaporthe/Phomopsis helianthi se puede observar en la Figura 1.
