Sistemas Productivos Sustentables
Siembra Directa: volver a las bases
Especialistas analizaron el impacto que podría producir un retroceso en la SD. Las claves para hacerle frente al problema.
Lucía Cuffia
Editora
Published on October 2025
“Hace 35 años nos dimos cuenta de que la labranza no funcionaba y planteamos la siembra directa. Hoy estamos retrocediendo”, advirtió Navier Picco, socio de Aapresid, en el panel que compartió con Martín Dumrauf y Hugo González Abba durante el último Congreso de la asociación.
La afirmación reflejó una preocupación compartida: qué pasa cuando la siembra directa (SD) se interrumpe, cuáles son las consecuencias de este retroceso y qué alternativas existen para sostener un sistema que sigue siendo bandera de la agricultura argentina.
La charla, moderada por Guillermo Marrón (INTA), reunió a estos tres socios con experiencia directa en el campo, que vienen siguiendo de cerca los efectos e impactos de este tipo de decisiones.
“Sabemos que si se mueve la tierra se deteriora la materia orgánica, se reducen los niveles de carbono orgánico total, se encharcan los lotes; sin embargo, seguimos hablando de cosas que ya sabemos”, afirmó Marrón al presentar el panel.
El primero en tomar la palabra fue Martín Dumrauf, ingeniero agrónomo y ATR de la Regional Bahía Blanca - Ricardo Ochoa, una zona con mucha producción mixta.
“No viene al caso la herramienta que se decida utilizar pero sí existen problemas como la compactación superficial del suelo (pisoteo animal/tránsito) y malezas resistentes como el raigrás que requieren solución; la clave es saber que contamos con otras opciones para poder hacer frente a estos problemas”, insistió el especialista.
Por su parte, el Ing. Agr. Navier Picco, ATR de la Regional Videla y asesor en la zona centro-norte de Santa Fe, planteó que hay un cambio de paradigma: hoy se prioriza la necesidad de resultados rápidos, aún cuando los sistemas productivos demuestran que los procesos de mejora no son inmediatos y requieren tiempo.
Para dimensionar el escenario, presentó una encuesta realizada en 2023 y 2025 en la regional: el 60% de los consultados estimó que el 50% de la superficie se trabaja hoy con labranzas, aunque este año surgió un dato clave: muchos productores reconocieron desconocer los efectos negativos de estas prácticas (ver Figura 1). “No se hace diagnóstico, pasamos y movemos porque el vecino me dijo o porque queda lindo. Y esos campos son la rosca”, afirmó.

Hugo González Abba, ATR de la Regional Mar del Plata - Juan Manuel Fangio, Al describir la situación actual, advirtió sobre problemas de compactación que afectan la salida a fina y la eficiencia del uso del agua. “Es innegable que en nuestra zona hay un cultivo muy agresivo en términos de labranza, y que es la papa. Una vez que lo sacamos, vemos factores como la salida de la ganadería, malezas resistentes como raigrás y las restricciones en lotes periurbanos”, dijo. A eso se suma una preocupación, que también mencionó Picco: la falta de diagnóstico y seguimiento del suelo.

“Este es el diagnóstico: el futuro llegó. Si este congreso existe es porque hace 33 años se viene discutiendo una manera de actuar y transmitir conocimiento aplicado. Después de haber perdido este partido inaugural, ¿cómo se imaginan el mejor escenario?”, preguntó el moderador del panel.
Picco recogió la pregunta y dijo: “Hace 35 años nos dimos cuenta de que la labranza no funcionaba y planteamos la SD. Hoy estamos retrocediendo. Lo mejor que podría pasar es que todo el conocimiento generado en estos años, tanto científico como empírico, se siga transmitiendo”. Y sumó: “Los suelos no son lo que eran hace 50 años, entonces la degradación va a ser mucho más rápida que la que se dio en aquella época”. E insistió en que “las cosas se tienen que decir para que el mensaje llegue”.
Dumrauf aprovechó para compartir una foto tomada en 2008 en Bahía Blanca, después de una gran sequía, con las vías del tren cubiertas de tierra (ver foto). “Los campos se empezaron a volar y se perdieron centímetros de suelo que no se van a recuperar”, relató.

¿Cómo frenar la rosca?
Llegó entonces otra pregunta de Marrón: “¿Qué hace falta para frenar la rosca?”. Para Dumrauf, la traba es cultural: “Después de 40 años seguimos sin lograr el efecto contagio. Todos los años mostramos resultados, pero no logramos difundir lo suficiente y nos llenamos los ojos de tierra cada vez que sopla el viento en Bahía Blanca”.
Para Picco, hoy se busca simplificar y la inmediatez. “Es mucho más difícil plantear un sistema intensivo, diverso, con manejo de coberturas y herbicidas, que mover el suelo. Pero nos olvidamos que estamos dentro de un sistema, donde cada intervención afecta al conjunto”. E insistió con los datos empíricos: “En la zona, quienes mejor hacen las cosas -los que no mueven- están mejor”.
Sobre el cierre, la discusión volvió a girar sobre lo humano y lo educativo. “El sistema de SD no está entendido como tal. El gran problema es el desconocimiento, incluso entre ingenieros agrónomos. Creemos que sabemos, pero no. Tenemos que volver a las bases, desde las facultades, INTA y Aapresid, y explicar por qué la labranza es dañina”, apuntó el ATR de la Regional Videla.
Related Notes
Desafíos Globales
Fertilización
Manejo de Cultivos