
Desafíos Globales
Cuando la geopolítica amenaza la sostenibilidad global
El mundo ha entrado en una fase de inestabilidad geopolítica que está cambiando la forma en que los países se relacionan.
Juan Pablo Gianatiempo
Economista - IFPRI
Valeria Piñeiro
Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias
Joseph Gluber
Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias
Published on October 2025
En los últimos años, el mundo ha entrado en una fase de gran inestabilidad geopolítica que está cambiando la forma en que los países se relacionan en materia de comercio, clima y desarrollo sostenible. El resurgimiento del unilateralismo y las medidas centradas en el interés nacional están debilitando la cooperación internacional, un pilar esencial para avanzar en los objetivos ambientales y climáticos acordados en foros multilaterales como el Acuerdo de París.
En el último blog, publicado por el Foro TESS en junio de 2025, se ilustró con claridad cómo este viraje político está erosionando los logros alcanzados en sostenibilidad global. El regreso de políticas proteccionistas, en particular desde Estados Unidos con el denominado escenario Liberation Day, marca un retroceso en la integración internacional. Estas políticas incluyen un arancel general del 10% sobre la mayoría de las importaciones y cargas adicionales a los países con los que Estados Unidos mantiene déficits comerciales significativos. Más allá de los efectos inmediatos en precios y flujos comerciales, lo que está en juego es el futuro mismo de la gobernanza global frente a la crisis climática.
Un ecosistema internacional fragmentado
El unilateralismo ha traído consigo la desconexión entre política comercial y objetivos ambientales. Lo que en algún momento se pensó como una oportunidad para alinear el comercio con el desarrollo sostenible, hoy aparece fracturado. Varios países ven los incentivos “verdes”, subsidios o políticas para promover exportaciones de baja emisión, como nuevas formas de proteccionismo, lo que alimenta tensiones y debilita la confianza. El resultado es un círculo vicioso en el que la cooperación pierde fuerza y las instituciones internacionales, como la Organización Mundial del Comercio (OMC), se ven debilitadas y con menor capacidad para arbitrar conflictos.
En este ambiente, el comercio deja de ser un vehículo para aprovechar ventajas comparativas y se convierte en un mecanismo distorsionado. Las barreras comerciales no solo desvían recursos y encarecen productos, sino que también generan presiones sobre los ecosistemas. Al dificultar la asignación eficiente de la producción, empujan a ampliar la frontera agrícola en regiones ambientalmente frágiles, incentivando la deforestación y la pérdida de biodiversidad.
Resultados de los escenarios
Para ilustrar estos efectos, el artículo de TESS presenta resultados de simulaciones con el modelo MIRAGRODEP. Bajo el escenario Liberation Day, el comercio y el PIB globales caerían de manera significativa. Estados Unidos sería el país más afectado en términos de exportaciones e importaciones, mientras que la Unión Europea captaría parte de ese comercio redirigido, sobre todo en rubros como carne de cerdo y pollo, gracias a sus estándares de producción y certificaciones. Este “ganar terreno” por parte de Europa, sin embargo, no responde a una estrategia ambiental ni a eficiencia productiva, sino a un efecto secundario de la disputa geopolítica.

Desde una perspectiva ambiental, los resultados son preocupantes. La producción agrícola vería una leve disminución en las emisiones de gases de efecto invernadero debido a una menor producción global. Pero el verdadero problema aparece en el cambio de uso del suelo. Sin medidas de represalia, las emisiones por este concepto crecerían un 4%. Si se aplicaran represalias, el incremento sería mucho mayor, superior al 17%. En conjunto, las emisiones globales aumentarían entre 0,6% y 2,8%, lo que representa un retroceso considerable en los compromisos climáticos.

Lecciones para la sostenibilidad
Los resultados dejan en evidencia un dilema: las políticas comerciales impulsadas por tensiones geopolíticas no solo reducen el bienestar económico, sino que también agravan la crisis climática. El comercio, en lugar de ser parte de la solución, termina actuando como un multiplicador de los problemas ambientales. Se frenan las inversiones en tecnologías sostenibles, se limitan los flujos de innovación y se generan incentivos perversos para la expansión agrícola en áreas sensibles.
El mensaje central del artículo es que, sin cooperación multilateral robusta, los objetivos de sostenibilidad y clima para 2030 se vuelven cada vez más inalcanzables. La comunidad internacional necesita recuperar el camino de la coordinación y la confianza. Esto implica integrar las agendas de comercio y sostenibilidad, resistir la fragmentación institucional y, sobre todo, garantizar que las decisiones de política no sean unilaterales ni cortoplacistas, sino que se basen en una visión de largo plazo compartida. Un análisis más detallado sobre estos riesgos se presentará en Piñeiro et al. (forthcoming 2025).
Conclusión
El mundo se encuentra en una encrucijada. El auge del unilateralismo, reflejado en el escenario Liberation Day y en las tensiones comerciales más recientes, amenaza con revertir décadas de progreso en materia de sostenibilidad. Las economías pierden eficiencia, los ecosistemas se deterioran y los compromisos internacionales corren el riesgo de ser revertidos.
Tenemos que volver a apostar por el multilateralismo o actuar activamente en un plurilateralismo. La cooperación no es opcional: es la única vía para asegurar que el comercio global funcione como aliado de la sostenibilidad y no como su enemigo. De lo contrario, los objetivos ambientales y sociales se verán cada vez más lejanos, mientras la crisis climática y ecológica se intensifica.
Valeria Piñeiro es la Representante Regional de Latinoamérica y el Caribe y Coordinadora de Investigación en la unidad de Mercados, Comercio e Instituciones, International Food Policy Research Institute (IFPRI).
Joseph Glauber es Investigador Asociado Emérito en la Oficina del Director General, International Food Policy Research Institute (IFPRI).
Juan Pablo Gianatiempo es Analista de Investigación en la unidad de Mercados, Comercio e Instituciones, International Food Policy Research Institute (IFPRI).
Este trabajo se llevó a cabo en el marco del Programa de Ciencia sobre Innovaciones en Políticas del CGIAR. Agradecemos a todos los financiadores que apoyaron esta investigación a través de sus contribuciones al Fondo Fiduciario de CGIAR (www.cgiar.org/funders)

Related Notes
Desafíos Globales
Perspectivas Sociopolíticas
Manejo de Cultivos